Ya ha llegado Halloween y, como cada año, no hay nada mejor que perderse en un universo terrorífico. Este 31 de octubre, apaga la luz, acurrúcate bajo la manta y abre una de estas ocho lecturas inquietantes: desde fantasmas antiguos hasta thrillers modernos, cada página se convierte en un laberinto de sombras y tensión. Porque, al fin y al cabo, ¿qué es Halloween sino la excusa perfecta para asustarse con estilo?
1. ‘Espectros‘, de Vernon Lee
En ‘Espectros‘, Vernon Lee reúne cuatro relatos góticos que se deslizan entre la obsesión, lo sobrenatural y la ambigüedad de lo real. Uno de los cuentos aborda una partitura maldita que conduce a la enajenación; otro presenta un crucifijo de poderes desconocidos que convierte milagros en demoníacos. La fuerza de esta antología reside en su estilo refinado y decadente: Lee no recurre al grito fácil, sino al escalofrío contenido, al acecho de lo siniestro en lo cotidiano. Ideal para quienes buscan un terror elegante, profundamente psicológico y algo alienante.

2. ‘Aquí todos somos buena gente‘, de Ashley Flowers
Cambiamos de registro: este thriller basado en hechos reales nos arrastra a un pueblo donde la protagonista, Margot Davies, vuelve tras la desaparición no resuelta de su amiga de infancia. Y entonces sucede otra. Un horror que no grita, sino que susurra sobre la maldad que puede morar en la cotidianidad. Lo mejor: su ritmo ágil, la tensión constante, y el hecho de que el terror esté en “lo que puede pasar detrás de las ventanas”. Perfecto para lectores que prefieren el susto psicológico actualizado al mundo real.

3. ‘El traje del muerto‘, de Joe Hill
Jude Coyne, retirado rockero excéntrico, compra en Internet el traje de un cadáver… con fantasma incluido. A partir de ahí, comienza un descenso tan brutal como satisfactorio en la colección de lo sobrenatural. Este es terror de cuchillo y de grito, mezclado con elegancia rockera y una voz joven que reverbera. Hill está cómodo en ese terreno entre lo popular y lo sofisticado, lo inquietante y lo visceral. Una gran elección para un Halloween de pulso acelerado.

4. ‘La Mentirosa‘, de Sophie Stava
En ‘La Mentirosa’, la protagonista Sloane Caraway es una mujer atrapada entre la invisibilidad de su propia vida y el brillo ajeno que observa. Su empleo en un salón de belleza y su existencia gris cambian cuando, por impulso, finge ser enfermera para ayudar a una niña herida en un parque. Ese acto espontáneo la introduce en la acomodada familia Lockhart: Jay y Violet, privilegiados neoyorquinos, y su hija Harper. A partir de esa mentira —al principio suave— Sloane se adentra en un mundo de lujo y apariencia, mientras ella misma teje nuevas falsedades para pertenecer, para ser vista, para dejar de pasar desapercibida.

5. ‘Una película de terror‘, de Paul Tremblay
Año 1993: un grupo de jóvenes cineastas rueda una película que se convierte en mito. Treinta años después, el superviviente del reparto regresa para rehacerla. Pero las fronteras entre realidad, rodaje y pesadilla se desdibujan. Aquí el terror no está solo en lo que se ve, sino en lo que se recuerda, se borra o se reconstruye. Tremblay juega con el metarrelato, con la cámara como ojo que acecha, con la culpa y la memoria como monstruos. Lectura recomendable para quienes no temen que el escalofrío sea cerebral.

6. ‘Las Abandonadas‘, de J.D. Barker
Debut literario de Barker, esta novela mezcla los juicios de brujas, la escritura de un autor de bestsellers y un terror que “parece avanzar solo”. Un argumento clásico con ejecución moderna: capítulos cortos, ritmo impetuoso, personajes en peligro constante. Es ideal para lectores que quieren meterse en una historia que no da tregua. Perfecta para una noche de lectura maratón.

7. ‘Presencias‘, también de Vernon Lee
En esta otra compilación dentro de la serie “Dark Tales”, se agrupan historias donde la obsesión por el pasado, la reencarnación y los fantasmas interiores centran la acción. Una mujer que se cree la reencarnación de un antepasado asesino… el juego de lo espectral y lo íntimo. Si ‘Espectros’ era el horror visto desde el exterior, ‘Presencias’ lo es desde el interior: la escritura de Lee evoca un laberinto de miedos que no hace ruido, pero persuade. No es recomendable para los que quieren sustos inmediatos, sí para los que prefieren quedarse con la sensación de estar siendo observado.

8. ‘Antes vivíamos aquí‘, de Marcus Kliewer
Eve y Charlie se mudan a una vieja casa en el bosque. La llamada a la puerta es solo el principio. Una novela de terror claustrofóbico que examina la memoria, lo inestable y lo que se construye en la noche. Lo que destaca: la casa como personaje, la tensión que se acumula sin explosiones, y la sensación de que algo acecha más allá de la vista. Ideal para lectores que prefieren el terror sangrante, pero lento, que se instala en los huesos.
