La meditación cada vez está más de moda. Y es que esta práctica milenaria, que busca cultivar la atención plena y la calma mental, ha ganado reconocimiento en la sociedad contemporánea por sus múltiples beneficios respaldados científicamente. En su libro ‘La respuesta’, Kiko Pallarés, conocido como Kipal, profundiza en cómo la meditación puede ser una herramienta poderosa para alcanzar el bienestar integral. Hemos charlado con él para conocer todo lo que puede aportar a tu vida incluirla como rutina.
Reducción del estrés y la ansiedad
Numerosos estudios han demostrado que la meditación es eficaz para disminuir los niveles de estrés y ansiedad. Una investigación publicada por la American Heart Association destaca que la meditación puede reducir la respuesta del cuerpo al estrés, promoviendo una sensación de calma y equilibrio emocional. «La meditación nos permite desconectar de las preocupaciones diarias y conectar con nuestro ser interior, lo que resulta en una notable disminución del estrés», enfatiza Kiko Pallarés.
Además, la práctica regular de la meditación tendría efectos positivos en personas con trastornos de ansiedad como defienden varios estudios. «Incorporar la meditación en nuestra rutina diaria puede ser una herramienta efectiva para manejar la ansiedad. Cuando te estableces en ese estado de meditación creas una distancia con todos tus procesos psicofísicos, automáticamente interactúas y gestionas cualquier situación con ecuanimidad por lo que la presión externa se reduce o desaparece», indica Kiko Pallarés.
Mejora de la concentración y la memoria
La meditación también ha sido asociada con mejoras en la concentración y la memoria. Este estudio encontró que la meditación puede contribuir a mejorar la memoria, la atención y la creatividad. Al entrenar la mente para enfocarse en el presente, la meditación fortalece nuestra capacidad de atención y mejora la retención de información. «Una de las bases de tu práctica en la meditación es la atención, es decir que cada día o de manera regular prácticas la atención de forma relajada por lo que tu atención en tus temas de día a día mejorarán», comenta Kiko Pallarés.
Asimismo, investigaciones han evidenciado cambios estructurales en el cerebro asociados con la meditación. En esta investigación se encontró que la meditación puede aumentar la materia gris y la conectividad entre las áreas del cerebro relacionadas con la atención, la memoria y la regulación emocional.
Fortalecimiento del sistema inmunológico
La meditación no solo beneficia la mente, sino también el cuerpo. Según este estudio de la Universidad de Florida, 8 días de meditación intensa en un retiro, refuerza considerablemente el sistema inmune. «Es muy posible que si tu mente esta tranquila y en paz eso se transmita a todo tu organismo físico con lo que, probablemente, se fortalezca tu sistema inmunológico», sugiere el escritor.
Un corazón más sano
Según un estudio publicado por la American Heart Association, la práctica regular de la meditación puede disminuir la presión arterial, mejorar la circulación sanguínea y reducir la frecuencia cardíaca, lo que contribuye a mantener un sistema cardiovascular saludable.
Mejor calidad de sueño
La práctica regular de la meditación ayuda a calmar la mente, facilitando la conciliación del sueño y reduciendo episodios de insomnio. Al liberar la mente de pensamientos intrusivos a través de la meditación, creamos un ambiente propicio para un sueño de calidad, esencial para nuestro bienestar diario. Al centrarnos en el aquí y ahora y dejar fluir todos los pensamientos sin anclarnos en ninguno, es más fácil combatir el insomnio.
Esta investigación del National Institutes of Health pone de manifiesto cómo la meditación una vez que se incluye como rutina en nuestro día a día promueve un descanso de mayor calidad. «Cualquier técnica de meditación en su fase previa te lleva a la relajación y una vez estas suavemente relajado es más fácil entrar en las fase del sueño. ¿Meditar antes de dormir? La respuesta depende de si a ti te lleva a una máxima relajación o una máxima atención», aclara Kipal.
Conócete mejor
Si algo es evidente es que la meditación lleva a la introspección y a un mayor autoconocimiento. «Una vez hayas realizado e interiorizado la práctica de meditación basada en ejercicios de respiración llamados Anapana (Pali) o Samatha (Sánscrito), debes iniciarte en la meditación de la observación ecuánime de tus procesos tanto físicos como psíquicos mediante la meditación Vipassana», explica el autor.
«Al practicarla con regularidad la meditación Vipassana te lleva a la observación ecuánime de todas tus emociones y pensamientos dejándolos fluir sin aferramiento ni rechazo, conectando con ellos en su justa y precisa esencia. Es un proceso de auto conocimiento y es ahí donde la persona descubre los cambios en su vida para vivir con plenitud», añade.
Relaciones mucho más sanas
La meditación también tiene un impacto profundo en nuestras relaciones personales, al ayudarnos a desarrollar una mayor conciencia emocional y habilidades para gestionar conflictos. Según este estudio, la práctica regular de la meditación fomenta la empatía y reduce la reactividad emocional, lo que prepara el terreno para vínculos más significativos. «El objetivo final de tu existencia es la compasión esa es tu misión no hay plenitud sin compasión, el amor sin poner ninguna condición. Al estar la compresión por encima de la razón es difícil el conflicto», defiende Kipal.
Además, la meditación constante mejora la plasticidad cerebral, pero también haciéndote tener una mente mucho más flexible, como recalcan investigaciones como esta. «Te transforma en una persona desenfadadamente empática, puedes ver a los demás distintos a ti pero no diferentes con lo cual siempre estas cerca del resto, tus relaciones son abiertas y flexibles, ya no tienen que ser de una manera determinada», afirma.
Aumento de la autoestima
Las personas que meditan habitualmente obtienen puntuaciones más altas en pruebas de autoestima y optimismo como demuestran ciertos estudios. Además, ayuda a tener una actitud más resiliente y sentirte capaz de afrontar mejor los desafíos. «Con la meditación, día a día, moldeas y haces que tú controles tu mente. Como es sabido, esta tiene la cualidad de la plasticidad, es decir, que puede ser moldeada consiguiendo una abertura y flexibilidad por lo que te da la capacidad de surfear las olas más difíciles», apunta Kiko Pallarés.
Feliz y resiliente
Si mejora tu calidad de sueño, reduce tu ansiedad y estrés y fortalece el sistema inmunológico, no es raro afirmar que, en definitiva, la meditación te hace estar más feliz. Por ejemplo, un estudio de Harvard reveló que las mentes que divagan son más infelices que las que se centran en el aquí y el ahora. Por ello, el mindfulness podría ser una clave de la felicidad. Y es que, otros ensayos confirman que los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, aumentan al meditar.
Asimismo, al meditar, descubres que la importancia de las cosas depende en gran medida de cómo las percibas. Esto te permite relativizar y establecer prioridades, evitando que los pensamientos negativos innecesarios, que solo generan bloqueos emocionales como tristeza, angustia o frustración, dominen tu mente. «Eso sí, hay que recordar que la meditación no es un práctica puntual, sino un estado y eso lo tienes que instalar en tu mente con la práctica constante», nos recuerda Kipal.