En la capital española, donde el horizonte gastronómico latinoamericano parecía saturado, irrumpe un espacio que desafía convenciones. Es La Alcahueta: una provocación sensorial nacida del grupo colombiano La Matriarca que reescribe el diálogo entre Madrid y Latinoamérica.
Su objetivo fue claro desde el principio. «Queremos ofrecer un espacio que celebrara la riqueza culinaria de Latinoamérica, combinando tradición y creatividad, en el corazón de Madrid», señala Luis Carlos Macías, fundador. No es una promesa vacía; sino que esta intención se ve reflejada en cada plato. Olvidemos la narrativa gastronómica convencional. Aquí, encontramos un lugar donde el sur de América no se exhibe como una pieza de museo, sino que se saborea en cada plato. ¿Recuerdas cuando la comida latina en Europa era solo tacos y nachos? Olvídalo. Aquí cada bocado es memoria colectiva y presente rebelde.
Aquí el protagonista es el chicharrón
Encontramos platos únicos, como su Muchacho redondo, una receta típica colombiana, que consiste en una carne de res de primera calidad, cocinada a baja temperatura durante horas, que se deshace en la boca al probarla. Aunque, sin duda, el protagonista indiscutible es el chicharrón, lo que en España llamamos torrezno. Lo han reconstruido en siete variaciones donde la técnica del horneado sustituye al tradicional baño de aceite. «Las versiones han sido desarrolladas en casa, fruto de un proceso creativo que explora combinaciones innovadoras respetando la esencia del plato original», indica Luis Carlos Macías. Una revolución que mantiene el alma crujiente sin el peso de la culpa.
Un espacio que te abraza
Cuando cruces la puerta, sentirás que el local te recibe con los brazos abiertos. No es casualidad. «La decoración busca transmitir una sensación de cercanía y autenticidad a través de las vajillas pintadas a mano procedentes de El Carmen de Viboral y el mobiliario artesanal latinoamericano», recalca el responsable. Cada elemento tiene un origen único, al igual que su local, ubicado en un antiguo establo que conserva a día de hoy los muros de piedra. «Mientras saboreas cada receta, notarás que cada plato está elaborado con ingredientes frescos y técnicas tradicionales, con un toque contemporáneo que lleva la experiencia culinaria a un nivel gourmet«, asegura Luis Carlos Macías.
La Alcahueta quiere introducir muchas más recetas en su carta
El futuro promete aún más. El proyecto busca expandir sus horizontes con recetas de nuevas regiones, persiguiendo no solo sabores auténticos, sino también «conexiones emocionales con cada plato servido». Porque, al final, ¿no es eso lo que todos buscamos cuando comemos? Sentir que algo nos conmueve, nos transporta, nos une.