Si febrero se te está haciendo bola, y seamos sinceros, febrero siempre se hace bola, tenemos el antídoto perfecto. A poco más de dos horas en AVE desde Madrid existe un lugar donde el invierno se combate a golpe de bombo, licor café y agua hirviendo que brota directamente de la tierra.
Hablamos de Ourense, la capital termal de Galicia que está a punto de transformarse en el epicentro de la fiesta más auténtica de la península: el Entroido.
¿Qué es el Entroido?
Para los no iniciados: Entroido es la palabra gallega para Carnaval. Pero llamarlo simplemente “carnaval” es como llamar al Camp Nou “un campo de fútbol”. Técnicamente correcto, insultantemente reduccionista.
El Entroido es una fiesta precristiana que sobrevivió a la Inquisición, al franquismo y a todos los intentos de domesticarla. Es ruidosa, excesiva, satírica, irreverente y profundamente pagana bajo un barniz muy fino de tradición católica. Las calles se llenan de charangas, disfraces que van desde lo elaboradísimo hasta lo improvisado, sátira política sin filtros y una cantidad de alcohol que pondría en jaque a un Oktoberfest alemán.

El licor café a base de orujo es la gasolina oficial de estas fiestas
La parte gastronómica es otro reclamo para venir a esta fiesta. Para aguantar el frío húmedo, las noches sin dormir y el estruendo constante de las charangas, el cuerpo pide contundencia y Galicia responde con una cocina contundente. La cachucha —cabeza de cerdo curada y cocida— llega a la mesa en lonchas generosas, acompañada de grelos amargos y cachelos que saben a tierra y a invierno. Las orejas de cerdo, fritas hasta crujir y espolvoreadas con pimentón, se comen con los dedos y se bajan con cerveza fría o un vino tinto joven que entra sin preguntar. Y cuando parece que ya no cabe nada más, aparecen las filloas, las crêpes gallegas, hechas con sangre de cerdo en su versión más ancestral o con leche en las recetas modernas, dulces y reconfortantes. Todo se riega, inevitablemente, con licor café a base de orujo, la gasolina oficial de la fiesta.
El “detox” termal
Aquí está la clave de por qué Ourense es uno de los mejores destinos de carnaval de España y, posiblemente, de Europa. Cuando tu cuerpo no puede más después de una noche (o tres) de charanga, harina y licor café, tienes la salvación a 10 minutos andando del centro. Las termas de Outariz o A Chavasqueira son espacios termales al aire libre, de acceso gratuito e inspiración japonesa, donde puedes sumergirte en agua a 38–42 ºC mientras el aire frío de febrero te da en la cara.

Esta fiesta combina fiesta, cultura, gastronomía y wellness termal
Es la cura definitiva para la resaca física, mental y existencial. Imagínate viendo amanecer metido hasta el cuello en una poza de agua caliente que brota naturalmente de la tierra, mientras la ciudad a tus espaldas recupera lentamente el aliento antes de volver a la carga.
Ourense en Entroido es caos y calma. Fuego y agua. Tradición ancestral y desenfreno moderno. Es la escapada más completa del invierno porque combina fiesta brutal, cultura auténtica, gastronomía contundente y wellness termal en un solo paquete. No es para todo el mundo. Si buscas un fin de semana relajado en un hotel tranquilo, este no es tu sitio. Pero si buscas una experiencia intensa, auténtica y que te haga sentir vivo en pleno febrero gris, no hay nada comparable.