Hay una revolución silenciosa (bueno, no tanto, que es ópera) sucediendo en los hoteles de lujo de Madrid. El formato Ópera Boutique, creado por Anabel Sánchez y desarrollado por CP&M Producciones, propone una nueva manera de disfrutar de la ópera: más cercana, envolvente y pensada tanto para el público entendido como para quienes se acercan por primera vez a este género. Traducción: ópera en formato íntimo, sin palcos desde donde no ves nada y con las sopranos tan cerca que puedes ver hasta sus caras de esfuerzo en los agudos. Bienvenidos al club más exclusivo de la lírica madrileña.

El Salón Real de Mandarin Oriental Ritz se transforma en un escenario íntimo
El formato Ópera Boutique une los conceptos de ocio y cultura de calidad ofreciendo una experiencia diferente en la que el entorno se convierte en parte del propio espectáculo. ¿Qué significa esto? Que en lugar de sentarte en una butaca del siglo XIX viendo una producción faraónica con 200 coristas y decorados que cuestan más que un piso en Chamberí, te sientas en un salón palaciego con frescos dorados, lámparas de araña y cantantes a tres metros de distancia. El Salón Real de Mandarin Oriental Ritz, uno de los espacios más emblemáticos del hotel, se transforma así en un escenario íntimo que permite al público disfrutar de la ópera a pocos metros de los artistas.
‘La Traviata’ se muda al Ritz
Con esta novedosa iniciativa, el Salón Real del Mandarin Oriental Ritz acogió una representación de ‘La Traviata’ en formato Ópera Boutique, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Ópera. Se trata de una versión reducida y escenificada de unos 70 minutos, centrada en las arias y duetos más emblemáticos de la obra, interpretados por los personajes principales y acompañados por piano.
La idea es simple pero efectiva: coges los mayores hits de ‘La Traviata’ (el brindis, “Sempre libera”, la muerte de Violetta), los comprimes en una hora, quitas la orquesta sinfónica, metes un piano, y lo sirves en un salón donde Alfonso XIII cenaba con champán. Todo guiado por el talento de la soprano Suzana Nadejde (Violetta), el tenor Manuel de Diego (Alfredo) y el barítono Santos Ariño (Giorgio).

Es accesible para gente que nunca ha ido a la ópera
Cuando empieza la representación, los cantantes están ahí. No en un escenario lejano, no con binoculares de por medio. Literalmente podrías lanzarles un pañuelo si Violetta lo necesitara en su escena de muerte. Además, es accesible para gente que nunca ha ido a la ópera. Una hora de duración, las arias más conocidas, ambiente relajado. No hace falta saber italiano ni haber leído el programa de mano tres veces.
El próximo pase de este nuevo concepto en el salón del Ritz será el próximo 28 de diciembre, así que, si estás buscando un regalo de original para estas Navidades, invita a tu amigo o tu familiar que sabes que disfrutará de esta nueva experiencia.