Halloween en Madrid ha tenido tradicionalmente dos versiones: la de la fiesta de disfraces en un piso compartido, con una calabaza de plástico y la playlist de alguien que no debería elegir la música, y la de quedarse en casa viendo una película de terror mientras los vecinos de arriba hacen exactamente lo primero. Este año hay una tercera opción, y es bastante más ambiciosa. El sábado 31 de octubre, el Recinto Iberdrola Music, en Villaverde, se transforma en una ciudad electrónica de cinco escenarios, más de doce horas de música y una previsión de más de 30.000 asistentes. Se llama Halloween Takeover Madrid y viene con todo.
Un cartel para todos los sonidos
La programación recorre casi todo el espectro de la electrónica de baile, del house más luminoso al techno más implacable. A la cabeza, The Martinez Brothers, los hermanos del Bronx que vuelven a Madrid con su house y tech-house de manual; Maceo Plex, con esa mirada propia que se mueve entre el house, el techno y lo melódico; y Kölsch, que junto a COLYN aporta la vertiente más progresiva y emocional de la noche, esa que hace que miles de desconocidos cierren los ojos a la vez. Los acompañan Marco Faraone, Chelina Manuhutu, Esther Bronchal o Lee Ann Roberts, además de sesiones a cuatro manos como Manda Moor B2B Sirus Hood.
Para quienes prefieren que el bombo les golpee el pecho, el techno llega con DJ Gigola, Fátima Hajji, una de las grandes referencias españolas del género, ØTTA, Anxhela, Prada2000 o Julia Linkogel, entre el trance, las nuevas corrientes europeas y las versiones más aceleradas del género. Nombres consolidados y escena emergente en un mismo cartel, que es probablemente la mejor forma de que nadie se aburra en doce horas.
Cinco escenarios, cinco universos
El gran reclamo visual es el escenario de elrow, que trae por primera vez a Madrid Dance With The Serpent, el universo creativo diseñado junto al artista NYCHOS para sus grandes celebraciones en Ibiza. Una experiencia inmersiva de 360 grados para 12.000 personas, con criaturas, performances, instalaciones y la cantidad de confeti que uno espera de elrow, es decir, la suficiente para seguir encontrándolo en los bolsillos en Navidad. Tech-house, teatro y público convertido en parte del espectáculo.

Brunch Electronik levanta su propia carpa para 8.000 personas dedicada al techno y al melodic techno, trasladando a la noche y a gran escala la identidad de un proyecto nacido en Barcelona como ritual de día. Industry City x Monegros, la gran novedad, trae por primera vez a la ciudad la estética industrial del Monegros Desert Festival: contenedores, fuego y una estructura al aire libre para el hard techno y los BPM más contundentes. Del desierto de Huesca a Villaverde, sin perder ni un grado de temperatura.
Completan el mapa The Jail, una experiencia clandestina entre barrotes y luces de neón con Hadex, Javi Galán o Yins, y La Plaza, en colaboración con Antidoto, que funciona como el corazón del festival: música con el australiano What So Not y Panteros666 al frente, juegos, activaciones y, porque estamos en Halloween, un túnel del terror. Hay algo de feria de antaño en todo esto, solo que con mejores altavoces.
Una noche para no volver a casa pronto
Lo más interesante de Halloween Takeover no es solo el tamaño, que lo es, sino la idea de recorrido. Cinco espacios con identidades muy distintas repartidos por un mismo recinto, de modo que la noche puede ser un viaje del confeti al fuego, del house sonriente al techno de fábrica, con parada en un túnel del terror para recordar en qué fecha estamos.

Así que este 31 de octubre, si te ronda la idea de un Halloween distinto, la ciudad te ha hecho la propuesta más grande posible. Elige disfraz, elige escenario, o no elijas, y déjate llevar por una de esas noches que se recuerdan a trozos y se cuentan enteras durante semanas. El miedo, por una vez, será a que se acabe.