«Tu intuición te ha conducido hasta aquí». Así te recibe Medium Club, y uno no sabe si es un eslogan o una advertencia. Está en el número 18 de la calle del Pez, en pleno Malasaña, y es el proyecto de dos personas que normalmente no comparten barra: el mentalista Pablo Raijenstein y el coctelero Hugo Boscovich. El resultado es un bar que parece sacado de una novela gótica, con cortinas pesadas, luz baja y ese aire de salón victoriano donde una señora con velo podría invocar a tu bisabuelo entre copa y copa.
La idea es tan sencilla como insólita: juntar en un mismo local dos oficios que viven de la sorpresa. El coctelero te sirve algo que no esperabas; el mentalista te dice algo que no le habías contado. Medium Club se apoya en esa complicidad y la convierte en concepto. No es un bar temático con calaveras de atrezo ni un pasaje del terror para despedidas de soltera, sino un espacio que se toma en serio el juego: el ocultismo como excusa estética y como entretenimiento, servido con la elegancia de quien sabe que el misterio funciona mejor cuando se insinúa que cuando se grita.
Por eso la experiencia no se limita a la copa. Por las tardes, la casa programa actividades a lo largo de la semana, y en cualquier momento puedes sumar al cóctel una lectura de tarot, una carta astral, quiromancia o grafología, lo que el local bautiza como la Médium Experience.

El local se recorre como una casa encantada con buen gusto. Arriba, el Salón Terrenal y su gran barra, para los escépticos que solo vienen a beber. Después, una biblioteca de parapsicología donde te echan el tarot y puedes llevarte un libro sobre fantasmas. Abajo, el Salón Absenta, reservado para sesiones espiritistas y espectáculos privados. Y escondida tras un espejo, una sala secreta que, como todo lo bueno de esta vida, solo encuentra quien sabe dónde empujar.
Lo mejor es que la ambientación no eclipsa a la copa. La carta de cócteles la asesoró Javier Caballero y se sirve, junto a una selección de tapas, en vajilla de artistas como Aitor Saraiba. Hay oficio detrás del misterio. Ve con amigos, deja que alguien te lea las cartas aunque no creas en nada, pide un cóctel y escucha lo que te dice tu intuición. Probablemente te diga que te quedes a otra.