Gran Canaria cabe en el imaginario gastronómico español a través del mojo, las papas arrugadas, los quesos, el pescado atlántico o la carne de cabra. Y sí, todo eso sigue ahí, poderoso y reconocible. Pero reducir la cocina de la isla a sus grandes clásicos sería quedarse muy corto. Nosotros la hemos recorrido buscando otra capa: la de los restaurantes que amplían el mapa, que dialogan con otras tradiciones culinarias y que convierten la isla en un destino mucho más diverso, cosmopolita y sabroso de lo que muchos imaginan. De Las Palmas a Vecindario, de Playa del Inglés a Puerto Rico, estas cinco direcciones demuestran que en Gran Canaria también se viaja a través del paladar.
Tradición italiana en Napoli Mia
En Las Palmas de Gran Canaria, Napoli Mia reivindica la cocina napolitana sin demasiados rodeos ni postureo: masas bien trabajadas, frituras con nervio y ese tipo de platos que saben a recetario popular llevado con cariño. Entre lo que probamos, la pizza fritta fue uno de esos bocados que justifican la visita por sí solos, pero también brillaron un pulpo tiernísimo y unas albóndigas al ragú que confirman que aquí no todo gira en torno a la pizza. Está en la zona de Ruiz de Alda, junto a Mesa y López, y su carta se mueve entre pizzas, pasta y especialidades napolitanas con sello reconocible.

Sushi reinventado en Otro Rollito
En Vecindario, Otro Rollito demuestra que el sushi en Canarias también puede permitirse licencias creativas sin perder frescura. Su propuesta parte de una base japonesa, pero se abre a rolls menos canónicos y bastante más juguetones: en su carta aparecen elaboraciones como foie roll, pollo roll o combinaciones ibéricas que lo alejan del japonés más ortodoxo y lo acercan a un terreno de fusión muy consciente. Además, funciona especialmente bien para llevar o pedir a domicilio, algo que no le resta personalidad a una oferta que ha sabido hacerse un nombre propio en el sureste de la isla.

Sabor mexicano en El Chacho
En Playa del Inglés, dentro del Yumbo Centre, El Chacho lleva años defendiendo la cocina mexicana con una propuesta claramente reconocible: platos auténticos, coctelería, ambiente festivo y una carta pensada para que el comensal entre por los clásicos y se quede por la contundencia del conjunto. El propio restaurante se presenta como un espacio con décadas de experiencia en comida mexicana auténtica, y esa veteranía le da un peso especial dentro de la oferta internacional del sur de la isla. Es una buena parada para recordar que el recetario canario convive cada vez mejor con otros acentos intensos, picantes y callejeros.

Puro Perú en Segundo Muelle
La parada peruana la ponemos en Las Palmas de Gran Canaria con Segundo Muelle, un nombre ya conocido dentro de la expansión internacional de la cocina peruana y nikkei. Su local de León y Castillo trabaja esa mezcla de frescura marina, ajíes, cítricos y técnica japonesa que tan bien ha sabido exportar Perú, y su menú local insiste en esa idea de viaje entre el mar, el wok y los piqueos para compartir. En una isla donde el pescado es parte esencial del paisaje, esta lectura peruana tiene además un encaje natural y muy seductor.

Alma india en Taj Palace Mogan Mall
En Puerto Rico, ya en el municipio de Mogán, Taj Palace suma a este recorrido una parada india que amplía todavía más el mapa culinario de la isla. Ubicado en Mogan Mall, el restaurante se presenta como una casa de sabores auténticos de la India, con especias seleccionadas, recetas tradicionales y una carta amplia que permite ir de los tandoori a los curries sin salir del sur grancanario. Es, además, una buena muestra de cómo zonas muy turísticas de la isla también pueden ofrecer cocinas internacionales bien definidas y no solo restauración de paso.
