Septiembre tiene mala prensa y es una injusticia histórica. Lo asociamos al despertador, al correo sin leer y a esa melancolía de maleta deshecha, cuando en realidad es el mes en que Madrid vuelve a ser Madrid. La ciudad se reconecta: los teatros que echaron el cierre en julio levantan el telón de la nueva temporada, los museos estrenan curso, los barrios celebran sus últimas fiestas antes del frío.
Museos: el mes de las salas vacías
Si solo puedes hacer una cosa este mes, que sea entrar en un museo un martes por la mañana. Septiembre es la ventana dorada del arte en Madrid: las grandes muestras del verano apuran sus últimos días mientras llegan las novedades de temporada, y las salas están vacías de la marea estival. Con elegir bien la hora, casi te las quedas para ti.
En el Prado, dos citas se despiden en cuestión de días: A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420), un recorrido por más de un centenar de obras que rastrea la huella italiana en los reinos peninsulares del final de la Edad Media, cierra el 20 de septiembre; y Prado. Siglo XXI, que cuenta cómo la pinacoteca se ha transformado en el último cuarto de siglo, hasta el 27. En el Thyssen, la retrospectiva de Carmen Laffón puede verse hasta el 27, con visitas guiadas los fines de semana. Y el 29 de septiembre el mismo museo abre la exposición del estadounidense Kenny Scharf, que se quedará hasta enero.
La Fundación MAPFRE aporta la gran inauguración del mes: el 24 de septiembre estrena en la Sala Recoletos una muestra dedicada a las mujeres artistas vinculadas al prerrafaelismo, comisariada por Pamela Gerrish Nunn. Y para quien prefiera lo inmersivo, MAD Madrid Artes Digitales estrena el 18 de septiembre La Odisea, un viaje a la Grecia micénica de la mano de Ulises.

Teatro y música: se levanta el telón
El primer fin de semana de septiembre marca el arranque oficial de la temporada 2026/2027, y los Teatros del Canal concentran buena parte de la artillería. Su gran apuesta es Los locos de Valencia, la comedia de Lope de Vega en versión de José Luis Alonso de Santos y dirección de Pepa Pedroche, que puede verse en la Sala Verde hasta el 20 de septiembre. Doce intérpretes ponen a dialogar el Siglo de Oro con los lenguajes escénicos contemporáneos, con guiños incluso a la comedia musical. Es la clase de propuesta que justifica la existencia de un teatro público: clásico sin naftalina.
El Teatro de La Abadía mantiene programación hasta mediados de mes, y los grandes musicales de la Gran Vía reabren sus puertas tras el parón. La ventaja de ir en septiembre es doble: hay estrenos casi cada semana y todavía no ha llegado la avalancha de la temporada alta.
La calle: las últimas noches templadas
Pero la cultura en Madrid no vive solo en las salas. Septiembre es el mes de las últimas verbenas de barrio, esa Madrid local que sucede lejos de los circuitos turísticos: conciertos al aire libre, mercadillos, orquestas y ese ambiente de calle que la ciudad recupera cuando baja el calor. Las fiestas de Aravaca abren el mes en Moncloa-Aravaca, y a partir de ahí los distritos se van turnando hasta que el otoño los apague. Aprovechar las últimas noches templadas del año tiene algo de despedida y por eso mismo sabe mejor.

A la agenda de barrio se suman las grandes citas urbanas del mes: la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid toma IFEMA y varias sedes de la ciudad del 14 al 19 de septiembre, con la Semana de la Moda calentando motores desde el día 7. Y del 25 al 27, BeerMad regresa a la Avenida del Planetario con su duodécima edición de cerveza artesana, conciertos en directo y entrada libre.